Carmen SalvadorTena,(Administradora)

viernes, 6 de junio de 2014

EL TRABAJO (VALORES ARAGONESES l)

VALORES ARAGONESES: EL TRABAJO

La definición de valor desde el punto de vista de la filosofía de los valores es
 “ algo que es bueno por naturaleza, por sí mismo”; y así las cosas, las ideas, los deseos, los comportamientos que son buenos en sí mismos son los deseables y los que debemos alcanzar. Sin embargo hemos de entender que estos valores no son necesariamente los mismos en todos los pueblos y culturas ni en todas las épocas; ni los valores ni la escala de valores son inamovibles. Además tendremos en cuenta que también varían a lo largo del ciclo de la vida y así en la infancia y en la juventud no existen los mismos valores que en la madurez y en la vejez.    
 Un valor no se toca ni se ve, pero sí se expresa y se manifiesta a través del comportamiento y del lenguaje, por lo que es observable.  Los valores más considerados por la sociedad adulta para los hombres eran sobre todo el del trabajo y el de la honradez, llegando incluso a ser equiparables a la bondad; así cuando se dice de alguien que es “una buena persona"a continuación se especifica que es un hombre “mú honrao y mú  trabajador”.

   Siguiendo el estudio de C. Lisón sobre el sentido de la honradez en el Valle Medio del Ebro; el hombre honrado es trabajador, da a cada uno lo que le corresponde, gasta poco, se preocupa por sus hijos, cumple con sus padres viejos
Es digno de confianza, cumple con su palabra, evita discusiones innecesarias, se hace respetar y respeta. No es hombre honrado el que roba, especialmente dentro del pueblo, el que miente, se emborracha, es pendenciero y mujeriego. El malfainero, el vaina, el maltrabajador no está bien visto en la comunidad y es socialmente rechazado.
  Lo mismo de una mujer, para la que el trabajo era un motivo de orgullo, pero  que además debe ser limpia y “escoscada" en la casa,cuando esto no ocurre y se cogen un "capazo" o lo que es lo mismo un rato de charla en la plaza o en calle se tienen que excusar :
 Las doce la mañana y las camas sin hacer"
 "!vaya capazo que he cogido en la plaza!","
 ...y que no me soltaba!,"
 !anda que no es larga de conversación!,
 "corre y no te encandiles”.


'Aguaitando', 1923  CHARRANDO. Marín Bagués
“Esta antigua expresión aragonesa, de uso todavía en el Bajo Aragón, significa vigilar, alcahuetear sobre lo que pasa en la calle o en otros lugares, habitual de las mujeres cuando se reunían en grupos haciendo sus labores, que aprovechaban para contarse chismes y hacer habladurías de la vida local y de los que pasaban. El fondo de la escena es el arco de la antigua fuente llamada la Fontaneta.”