Carmen SalvadorTena,(Administradora)

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lunes, 23 de febrero de 2015

JUEVES LARDERO





JUEVES LARDERO, CHORIZO Y HUEVO




Resultado de imagen de el choricé de alcañiz

En Aragón el Carnaval comienza con la celebración del Jueves Lardero, que consiste en una fiesta popular con diferentes costumbres, aunque básicamente es una jornada al aire libre donde la gastronomía tiene un papel muy importante, ya que esta tradición se inició para marcar la tanda de días en que había que aprovechar para ponerse las botas de carne, a fin de poder aguantar durante toda la Cuaresma sin probarla.
En Zaragoza, por ejemplo, se suele ir a las riberas del río Ebro con la familia o con amigos y comer un bocadillo de tortilla de longaniza ya que ,como dice el refrán: "Jueves lardero, longaniza en el puchero". En otras zonas de Aragón es típico comer "el palmo", un trozo generoso de longaniza.
En el Bajo Aragón se le conoce como choricer o choricé y es típico ir al monte a comer chorizo y choriceta (blanca), también conocida como longaniza de Pascua. En la localidad de Alcañiz la tradición se remonta a la Edad Media.2
En las localidades vecinas de Alagón y Pinseque es tradición acudir al paraje natural el Caracol.

viernes, 20 de febrero de 2015

LA JOTA lll

AJotas de ronda por la rondalla de Sástago en las fiestas de agosto de 1963, con la cantadora Nicolasa
(Foto cedida por Dalia Ferruz)
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 LA JOTA lll

 Los acontecimientos que había vivido la sociedad aragonesa en los momentos clave para la evolución de la jota, principalmente el desastre del 98, habían imbuido a ésta de cierto carácter patriótico cuyos más destacados y repetidos valores eran el amor a la patria y la devoción de los aragoneses por la Virgen del Pilar. El régimen que se estableció en España tras la Guerra Civil, en su afán de imponer a la sociedad los más genuinos valores del nacionalismo, recurrió entre otros medios a un recurso habitual en este tipo de sistemas: la utilización del folklore como método de adoctrinamiento e identificación del pueblo con los dogmas patrios. Cabe pensar que en esta situación la jota fue elegida como protagonista absoluta frente a otros cantos típicos por la entusiasta glorificación que en ella se hacía ya de valores como el amor a la patria, a la bandera y a la Virgen, reflejados desde antiguo en las coplas joteras. En consecuencia, la jota se trivializó en torno a una serie de lugares comunes que interesadamente fueron mantenidos por el régimen, de manera que durante muchos años la jota, especialmente la bailada y salvándose en parte la cantada, no sólo vio anulada cualquier posibilidad de evolución, sino que perdió toda reminiscencia de su carácter popular de antaño. Los temas de la jota cantada se centran en un puñado de gastados tópicos; la jota bailada se resume en unas cuantas coreografías de nuevo cuño que se inventan con la pretensión de condensar en una única forma de baile común a cada lugar (Jota de Calanda, Jota de Albalate, Jota de Alcañiz…) la aportación personal de los grandes intérpretes del momento. 

 La restauración de la legalidad democrática no supuso apenas mejora en la situación de la jota; actualmente existe una gran cantidad de grupos e intérpretes pero no ha habido prácticamente ninguna autocrítica sobre la labor y el papel de éstos en aquella época. Los métodos y el enfoque de la jota aragonesa poco han cambiado; en particular, los grupos actuales siguen inspirándose en la labor de los de entonces, salvo unas pocas excepciones. Una pléyade de concursos y concursillos, por lo general carentes de rigor y de escasa calidad, faltos de criterios de altura, lejos de animar a los jóvenes aprendices de la jota a superarse cada vez más tiende a igualar a los buenos y malos concursantes, causando así el desánimo de los primeros y la infructuosa promoción de los segundos. La jota parece estar estancada en un mundo endogámico y autosuficiente, cerrado herméticamente a influencias exteriores, que por otra parte no termina de provocar en los ámbitos ajenos a ella el menor interés por el estudio e investigación de este género tan importante y aún desconocido. A la manera de aquella Gergovia de Astérix y Obélix, en la que todos sus habitantes dedican su tiempo a venderse unos a otros vinos y carbones y hablar de cuando estaban en Lutecia y se vendían vinos y carbones, este cosmos jotero parece ignorar la posibilidad de que existan visiones diferentes, alternativas, de nuestra jota. Quizá los recientes cambios en la orientación dada a la Sección de Folklore de la Escuela Municipal de Música y Danza del Ayuntamiento de Zaragoza y el interés que empiezan a prestar a la jota algunos artistas de ámbitos ajenos le permita romper este círculo vicioso y encaminarse por otros derroteros más próximos a los que la hicieron brillar con luz propia hace ahora un siglo.

LA JOTA ll

 LA JOTA

Gran Colección de Jotas o Cantos Aragoneses seleccionados del repertorio de Santiago Lapuente. Transcripción para piano de José Mª Alvira. Portada de la edición de 1914, que contiene los 22 primeros estilos de la recopilación de Santiago Lapuente y Ángel Sola de 1894 junto con el nuevo "Nuevo apéndice de estilos".
(Propiedad de Fernando Cobos)

 “Jota” corresponde a un baile popular, nacido quizá en los albores del siglo XVIII en algún lugar desconocido de la Península Ibérica, y que alcanzó una gran difusión en ésta e incluso al otro lado del océano durante dos centurias. Pero si la llegada de los nuevos ritmos de finales del siglo XIX y principios del XX llevó a la jota a desaparecer totalmente como baile popular, en Aragón ha derivado de ella un estilo peculiar de canto poseedor de un carácter y una personalidad que lo distinguen claramente del resto.
El declive de la jota como baile popular comenzó ya durante el siglo XIX, aunque en paralelo, y principalmente gracias a la labor de los grupos folklóricos, que para entonces comenzaban su andadura, este género comenzó a experimentar un gran auge en espectáculos teatrales, como baile de salón y de academia e incluso como inspiración de obras musicales de concierto. En particular, la que pronto comenzó a ser conocida como la jota aragonesa atrajo desde bien temprano la atención de cantantes, músicos y bailarines dedicados al espectáculo.
Aunque nos estamos refiriendo a la jota de baile, el siglo XIX vio cómo ésta se transformaba en el característico modo de interpretar la jota cantando, sin baile ni acompañamiento de instrumentos, a ritmo lento y melismático, que tiempo después se ejecutaría al son de una rondalla y que hoy conocemos como la jota cantada (impropiamente llamada también jota de estilo) y que se ha establecido principalmente, y de manera destacada, en Aragón, recibiendo hoy de manera común y universalmente aceptada el calificativo de jota aragonesa.
El siglo XIX significó la consagración de este carácter de la jota como canto y baile netamente aragoneses, paradójicamente coincidiendo con su desaparición como géneros populares (especialmente la jota bailada, pues todavía sigue siendo costumbre cantar jotas de manera espontánea en determinados actos sociales) y su evolución hacia el mundo del teatro. Los artífices de esta transformación fueron, principalmente, los grupos folklóricos, que a finales del siglo XIX la habían convertido ya en un espectáculo conocido y admirado que propició la aparición de intérpretes especializados tanto en su canto como en su baile. Así, en los albores del nuevo siglo, grandes bailadores como Teresa Salvo, de Alcañiz, Francisco Espada, de Santolea, o José Pinardel, de Torrevelilla, discípulo éste de los anteriores, creaban escuela e inspiraban coreografías joteras basadas en su personal modo de bailar. Las voces de prestigiosos intérpretes como Cecilio Navarro, Juanito Pardo, Miguel Asso o María Blasco llevaban la jota por toda España e incluso al otro lado del océano, y empezaban a registrarse las primeras grabaciones fonográficas comerciales. La jota era el tema protagonista de numerosas composiciones de autores españoles y extranjeros y estaba presente en muchas obras del género lírico. En 1894 el prestigioso Certamen Oficial de Jota del Ayuntamiento de Zaragoza instituía por primera vez el Premio de Canto (hasta entonces lo había sido tan sólo de Rondallas), que en esa ocasión ganaba el albalatino Blas Mora. La jota estaba en pleno apogeo, disfrutaba de su época de mayor esplendor.

FOLKLORE ARAGONÉS LA JOTA l

http://www.arafolk.net/jotas.php.

© Alberto Turón, 1998 - 2015
El Web de la Música Tradicional Aragonesa
http://www.arafolk.net

FOLKLORE ARAGONÉS : LA JOTA

Identificar el folklore de Aragón solo con la jota es lo más común, pues es la música más generalizada en todo el territorio aragonés, sin embargo hay otras muchas manifestaciones musicales como las albadas, mayos, dances, cantos de quintos, cantos religiosos, de despertadores,villancicos, romances, pasodobles.

Me ha parecido muy interesante para conocer nuestro folklore esta página de arafolk para que la pueda visitar quien está interesado-a en el tema, pués el coro de la Casa tiene buenos aficionados, aunque supongo que la conocerán.Lo cierto es que así como en el flamenco todo el mundo habla de "palos" y sabe más o menos reconocer un fandango de una toná una soleá un martinete o una bulería, en la jota hay también sus estilos o palos :
-Zaragozana o aragonesa pura
-Fematera
-Oliveras
-Fieras
-Rabaleras
-Segadoras
-Rondaderas
-De los pueblos dónde se recogieron, (de Albalate, de Calatayud, de Boltaña.....)

 
Trabajando en el campo, 1923-1925.
(Archivo Municipal de Zaragoza)

  ZARAGOZA ZARAGOZANAS Y ARAGONESAS, PURAS Y LIBRES.NAS 
Y ARAGONESAS, PURAS Y LIBRES.
ZARAG ZARAGOZANAS Y ARAGONESAS, PURAS Y LIBRES.OZANAS Y ARAGONESAS, PURAS Y LIBRES.

lunes, 9 de febrero de 2015

LA CABRA MONTESINA


CUENTOS POPULARES ARAGONESES

Desde la región de LA Plata en Venezuela, me llegó su boletín mensual y en el se contaba un cuento que supongo que todos los niños de los años 50 nos  sabíamos, pero que poco a poco se han ido olvidado.
Me puse tambien  a buscar otros cuentos y con gran alegría encontré esta página de la que dejo su dirección por si interesa :
http://antropologiaaragonesa.org/pdf/temas/10.02_Cuentos.pdfhttphttp



La cabra montesina
(Recopilado por Rafael Andolz Canela)  
  La Sra. Práxedes tenía tres hijas, bellísimas, buenas y obedientes, como en todos los cuentos. Todo era alegría en la casa hasta aquella fatídica tarde. Rosita, la mayor de las hijas acababa de limpiar las habas, entonces la madre le dijo:
 - Baja a la bodega y súbete un tarrico de miel para la merienda.
Rosita iba cantando cuando oyó un murmullo en la escalera, después un balido y por último unas palabras terribles que le cortaron la respiración
 “Yo soy la cabra montesina
que se come a chicos y chacos
y personas de todo lugar”.
  Y  la cabra se abalanzó sobre ella y se la tragó.
  La madre extrañada por su tardanza le dijo a otra de las niñas
  - Anda, Guayén, baja a la bodega a ver que pasa con Rosita y trae la miel para merendar.
  La niña se dirigió escaleras abajo llamando a su hermana.  De repente su voz quedó ahogada por otra tenebrosa con idénticas palabras. Y la pobrecita niña corrió la misma suerte que su hermana.
  Pasaba el tiempo y ninguna de ellas subía.  “¿Estarían jugando con algo allá abajo?” Pensaba la madre:
  - Marieta, hija, baja a la bodega a ver que hacen tus hermanas y diles que se den prisa.
  Y la cabra se apareció en la escalera por 3ª vez repitiendo la misma frase a la infortunada Marieta que fue a reunirse con sus hermanas en la tripa del terrible animal.
  La inquietud de la madre iba en aumento, así que decidió bajar “Bajaré yo a ver qué pasa. Nunca me ha ocurrido algo así con las niñas, siempre tan obedientes”
  Bajaba despacio, sin hacer ruido estaba cerca cuando escuchó la escalofriante frase Echó a correr escaleras arriba, la cabra no pudo alcanzarla, salió a la calle llorando y pidiendo auxilio
  - ¡Mis hijas, mis hijas!
  Aparecieron un par de guardias para ayudarla
  - ¿Qué le pasa buena mujer?
  - ¡Ay! Que en la escalera de la bodega hay una cabra montesina que se ha tragado a mis hijas.
  Los guardias desenvainaron los sables y se dirigieron a la bodega. Todo estaba en silencio hasta que se oyó
“Yo soy la cabra montesina /
que se come a chicos y chacos y guardias /
y personas de todo lugar”
  Y también se tragó a los guardias.
  Otra vez está la Sra. Práxedes, en la puerta de su casa, llorando a lágrima viva. En ese momento llega un pelotón de soldado con el sargento, un, dos, un , dos, un, dos...
  Al escuchar los llantos de la mujer el sargento dio el grito de alto. Los soldados se detuvieron dando un taconazo ¡Cataclá!
  - ¿Qué le sucede señora?
  - ¡Ay, muchachos! Que una cabra montesina se ha tragado a mis tres hijas y a una  pareja de guardias que quisieron socorrerlas...
  - No se preocupe, nosotros bajamos y la matamos.
  Con esto la buena mujer se tranquilizó La cabra no podría con muchachos tan valientes. Y allá fueron los soldados en formación porrón pon  pon, porrón pon pon hacia la bodega. Y otra vez la cruenta voz
Yo soy la cabra montesina
que se come a chicos y chacos y guardias  y soldados
y personas de todo lugar”
  Y aunque parezca cosa de cuentos, se tragó también a los soldados con sargento y todo.
  La desesperación de la Sra. Práxedes no tenía límites. Ya nunca recuperaría a sus hijas. Las lágrimas le corrían a chorro. Pasó una hormiguita y le dijo:
  - No se preocupe Yo los salvaré.
  - ¿Cómo vas a poder tú, una hormiguita tan pequeña?
  - Ya le digo que yo los salvaré.
  Y con pasos menuditos se fue a la bodega. La cabra, que tenía muy buen oído la oyó bajar y repitió su cantinela.
“Yo soy la cabra montesina /
que se come a chicos y chacos y guardias  y soldados / y hormigas
y personas de todo lugar”
  Y se fue a por ella, pero su bocaza era demasiado grande y siempre se le escapaba. La hormiguita se le subió por una pata y empezó a picarla y picarla. La puso tan nerviosa que la cabra terminó dando saltos descontrolados hasta que cayó escaleras abajo y se mató.
  ¡Qué alegría! La Sra. Práxedes vio  como salían de la tripa de la cabra los soldados desfilando porrón pon, pon, porrón pon pon y detrás los guardias limpiando sus sables. A continuación, vivas y sonrientes aparecieron Marieta, Guayén y Rosita.
  - ¡Ay, Hormiguita! ¿Cómo te podré pagar un favor tan grande? Ya sé, te daré un saco de trigo para que no tengas que trabajar en todo el verano y tengas comida para todo el invierno.
  La hormiguita se puso a cantar
“No cabe tanto en mi saquetillo, no muele tanto mi molinillo”
  - Pues si no quieres un saco, te daré un puñado.
  La hormiguita volvió a cantar lo mismo
  - Entonces te daré una docena de granos
  Y otra vez la canción...
  - Pues media docena...
  La hormiga seguía cantando...
  - Bueno, te daré un grano...
  Y la hormiguita muy contenta cantó
“Sí cabe tanto en mi saquetillo, sí muele tanto mi molinillo”
  Tomó su grano y todos sonrientes la vieron marchar feliz arrastrando su saquetillo.
   Y... colorín colorado, este cuento se ha acabado.( por la chimenea al tejaü)

domingo, 8 de febrero de 2015

El nacimiento del Monte Perdido








El nacimiento del Monte Perdido

El Monte Perdido es la tercera cumbre de la cordillera pirenaica y es también el escenario de diversas leyendas. Entre ellas, quizás la más bonita sea la que alude a un Palacio Mágico que existe en su cima. Según cuenta la leyenda, este maravilloso Palacio fue construido en el origen de los tiempos por el mítico Atland, el cual hechizó la construcción para que no pudiera entrar cualquiera. Protegido por murallas y torreones de materiales pulidos, en su interior se cobijaba una vasta extensión de jardines y prados que evocaban el mismísimo paraíso terrenal. Pero el Palacio permanecía hechizado y tan sólo era posible entrar en él a lomos de un caballo volador.
Otra de las leyendas en torno al nacimiento del Monte Perdido es aquella que cuenta que existía en los pirineos un ermitaño muy alto que prefería vivir alejado de la sociedad, por ello la gente le tenía un profundo temor. Un buen día, un cazador orgulloso decidió ir a cazarlo y darle muerte. Lo mató y cuando volvió al pueblo fue a contarlo a sus vecinos y en el preciso instante que daba la noticia cayó un rayo sobre él. Tras esto, de entre las nubes, apareció un monte, era el alma del ermitaño, y se llamó Monte Perdido.
Otra interpretación de la formación de la mítica montaña dice que acudió un pobre mendigo a un pastor montañés y le pidió algo de comida. El pastor, duro de corazón, le reprochó que él también tenía hambre. El mendigo insistió y el pastor le dio la espalda, así que el mendigo le dijo “Te perderás por avaricioso, y allí dónde te pierdas saldrá un gran monte, inmenso, tan grande como tu falta de caridad”. Y dicen que se nubló el cielo, se espantaron todas las ovejas y el perro, lo perdió todo y él se convirtió en el monte perdido.

sábado, 17 de enero de 2015

LOS SANTOS CAPUDOS






LOS SANTOS CAPUDOS

 


Hoguera de San Antón en Vinaceite.Teruelhttp://www.lacomarca.net/san-anton-san-sebastian/item/1295-el-bajo-martin-honra-a-sus-santos-capudos


En los ciclos anuales y a las fiestas , especialmente las del solsticio de invierno, la Navidad, San Antón y los «santos barbudos», San Blas, la Candelera, Santa Águeda y los ritos correspondientes (A. Beltrán, San Antón en las fiestas bajoaragonesas; Colección Boira, 1995), o la específica fiesta de teatro popular en La Portellada: A. Beltrán, Las tentaciones de San Antonio Abad en La Portellada (Alcañiz, 1997)
 Los “santos capudos” o barbudos son los santos de invierno, eremitas la mayor parte
 Por San Antón se mataba el cerdo engordado por el pueblo con las sobras y las mondas de las patatas hervidas con algún “puñao de salvao”, rifado entre la gente. Con el “carrizo” de los panizos se preparan las hogueras en las distintas plazas del pueblo y la gente visitaba una y otra hoguera al atardecer.


Por San Blas la cigüeña verás y la hoguera de nuevo vuelve a  llamar a la luz  y en San Valero ventolero el aire huele a longanizas y ternasco asados a las brasas y de postre los roscones protegen de las enfermedades de la garganta, al igual que santa Águeda, a quien le cortaron los pechos.
Así los fríos inviernos de Aragón irán viendo crecer los días esperando las lluvias de primavera para que crezca la sementera.



viernes, 16 de enero de 2015

LA FRANQUEZA (VALORES ARAGONESES lV)





 LA FRANQUEZA


Creemos que no merece otro título ‘que el de una enérgíca llaneza. Sea de esto lo que quiera, y ora se atribuya á virtud , ora .a defecto, la franqueza de los aragoneses es un hecho indisputable. ‘Allí se aborrece el disimulo por la falsedad y el artificio que le son-¡nneherentes: la adulaciou, la lisonja, los falsos miramientos, la circunspeccion artificiosa, no son fruta del pais: si la educacion modifica en algunos la demasiada dureza que lleva consigo , no por eso llega á ejercer tal influencia que le haga desaparecer.  la franqueza de los aragoneses . y su audacia para decir en buen romance cuanto les ocurre ,de “El modo auténtico desde aquella célebre y sabia fórmula que tenia lugar en la coronacion de sus reyes: »
"Nos: que valemos tanto como vos ,y que juntos podemos » mas que vos , os hacemos rey si nos gobernu’bien,bien”; - si no, no". 
 Los electores se consideraban Iguales a sus reyes cada uno de por si, y superiores estando juntos ó colectivamente; y asi como lo sentían se ‘lo. decían“ hablan sin rodeos de ninguna especie: la condicion con que les reconocian por monarcas tampoco podía ser mas explícita, franca y paladina.


Dignidad existe en la conducta que los esposos observan con sus mujeres: el marido aragonés es generalmente poco afectivo, pero trata a’ su compañera con miramiento; y siendo bastante general en otras provincias el bárbaro correctivo del palo, no solo es raro en Aragon ver un esposo golpear a su consorte, sino que si alguna vez sucede, un sentimiento general de indignacion brota del corazon de todos sus paisanos, los cuales se declaran sin titubear por la parte débil , y señalan con el dedo y con aire de desprecio al que se degrada hasta el punto de atacar ti quien no puede resistir. Dignidad es en nuestro concepto hacer uso de la fuerza buscando al inerte , y desdeñándose de provocar al débil ó apocado.
Es, pues, el orgullo casi siempre noble , el fondo principal de su caracter, la cualidad primitiva ú originaria de que parten y á la cual pueden referirse todas las demas. ¿Cuánta altivez no revela el nos que valemos tanto como vos , y que juntos Podemos mas que vos ?

 https://books.google.es/books?idhttps://books.google.es/books?id=RJc5AQAAMAAJ&pg=PA252&lpg=PA252&dq=franqueza+aragonesa&source
Semanario pintoresco español: Lectura de las familias. Enciclopedia popular.

Por contra,  el aragonés reprueba a quien no "da la cara" al quien huye de sus responsabilidades y deberes o miente. Expresiones como : "ser un zaino", "un mego-a" "zurzir por detrás" "chinchar", "ser un-a chinche""tirar la piedra y esconder la mano", son contrarias a la franqueza y a la nobleza.