Carmen SalvadorTena,(Administradora)

domingo, 8 de junio de 2014

EL COMPROMISO DE CASPE



COMPROMISO DE CASPE


PINTURA DE MARÍN BAGUÉS que representa el Compromiso de Caspe, dónde la fórmula del PACTISMO se pone más que nunca de relieve entre los DISTINTOS territorios de la CORONA DE ARAGÓN. 

El Reino de Aragón, el Condado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Mallorca, Sicilia, y Nápoles fueron todos ellos territorios de la CORONA DE ARAGÓN, cada uno con sus leyes, sus lenguas e incluso sus monedas, sus fueros, pero unidos por la CORONA .
 ¿Algún problema?. Muchos hubo, sin duda, pero la habilidad de nuestros reyes las pudieron ir solventando. La Historia de Aragón ensaya ya esta fórmula desde antes de Fernando de Antequera y en Caspe se pone de manifiesto la capacidad de entendimiento de todos esos territorios llegando a un
Compromiso en 1412 para designar al rey de la CORONA tras la muerte sin descendencia de Martín el Humano.
 El complicado proceso de la convocatoria de las diferentes Cortés, constitución e inicio de las sesiones, la gestación y aprobación de la llamada Concordia de Alcañiz firmada el 15 de febrero de 1412; así cómo la nominación de los nueve compromisarios que iban a actuar en Caspe,  culmina el 14 de marzo, y la espera del veredicto de los compromisarios con el que se cierra todo el proceso  se recibe en Zaragoza en la sesión del 30 de junio

Los intercambios de información con el Parlamento de Cataluña fueron continuos. Cada Parlamento disponía de una delegación en el otro, con capacidad de exponer, tratar y debatir todo. Tras cinco meses llenos de incertidumbre y diferencias entre los partidarios de los distintos candidatos, sobre todo entre los de Jaime de Urgel y Fernando de Castilla, el día 15 de febrero de 1412 se firma la llamada CONCORDIA DE ALCAÑIZ

Los Parlamentos disponían de veinte días tras la firma de la Concordia para elegir a los nueve compromisarios que debían reunirse en Caspe el 29 de marzo.  Las nueve personas propuestas eran Pedro Çagarriga, arzobispo de Tarragona, Guillem de Vallseca y Bernardo de Gualbes por Cataluña, Domingo Ram obispo de Huesca, Berenguer de Bardají y Francisco de Aranda por Aragón, y Bonifacio Ferrer, Vicente Ferrer y Giner Rabaça (sustituido posteriormente por Pedro Beltrán) por Valencia.

Finalmente, el día 30 de junio se presentó en la sala del Parlamento el enviado de los nueve compromisarios con la carta en la que comunicaban que el nuevo rey y señor de los reinos y tierras de la Corona Real de Aragón era Fernando, infante de Castilla. En ese momento, todos los parlamentarios y las demás personas que estaban allí, exclamaron "¡Viva, viva el rey don Ferrando!".