Carmen SalvadorTena,(Administradora)

lunes, 24 de febrero de 2014

SOBRE LA HISTORIA

REFLEXIONES SOBRE LA HISTORIA :
A lo largo de mi carrera docente de 37 años, he estudiado, leído, debatido, reflexionado cuantas teorías de la didáctica de la historia han caído en mis manos. No es fácil dar con la fórmula que consiga que la historia se estudie en el aula y fuera de ella.
Generalmente la historia se entiende como una sucesión de hechos y datos sobre ellos y sobre las personas, que se memorizan para saberlos. Así nos hemos aprendido listas interminables de reyes y fechas de batallas que era terrible porque se nos olvidaban y no nos servía para nada
Otras veces nos convertimos en jueces de la historia y vemos los tiempos pasados con los ojos del presente, con lo que podemos hacer juicios erróneos y a hacer una historia simplista de buenos y malos.
Y lo peor de todo la tergiversación y manipulación de la historia utilizada como arma al servicio de una ideología, sin explicar los hechos y procesos históricos en profundidad sino utilizándolos con la intención de confundir la opinión pública
Cuando se explica que la historia y por tanto el estudio de la historia son procesos, se está poniendo en valor el concepto del tiempo, pero también de cambio, evolución, transformación, multicausalidad, causas-consecuencias, relaciones.
En la historia es importante tener en cuenta además la importancia de las instituciones, de las mentalidades, de la cultura, de la estratificación social y de los protagonistas de la misma, personajes influyentes que pueden tomar decisiones a veces trascendentes.
Por todo ello el estudio de la historia es complejo y no solo se puede entender como listados de reyes y fechas. Por eso estudiar historia resulta complicado y muy lejano de esa afirmación tan generalizada de que “la historia es de estudiar” o sea memorizar  Su conocimiento es tan importante que: “los pueblos que no saben su historia están condenados a desaparecer” dijo Herodoto historiador griego.

Pero aún hay más; en determinados momentos los intereses políticos o económicos no tienen ningún reparo en falsear su historia o en ocultar determinadas etapas o crear estereotipos. Todos los que tenemos una edad recordamos de la escuela franquista la exaltación del imperio español, el modelo de los Reyes Católicos como ejecutores de la unidad de España o el ocultamiento del constitucionalismo español y tantas otros hechos.