Carmen SalvadorTena,(Administradora)

domingo, 23 de febrero de 2014

JAIME l Y LA CONQUISTA DEL MEDITERRÁNEO


JAIME l

La historia de Aragón debe a este rey una buena parte de sus condiciones territoriales y económicas, que condicionaron su devenir condenándola a no tener salida al mar y limitando su influencia en el resto de la Corona. El conocimiento de su figura y de sus decisiones personales nos aclara algunos de los fundamentos históricos del territorio aragonés propiamente dicho y el resto de los territorios de la Corona de Aragón.

  JAIME l  ”EL CONQUISTADOR”  Jaime de Aragón y Montpellier, nació el 2 de febrero de 1208 en Montpellier (Sur de Francia) en la baronía del mismo nombre, propiedad de su madre, Doña Maria de Montpellier y Comnema. Hijo del rey D. Pedro II de Aragón, Conde de Barcelona, siempre estuvo marcado por la situación familiar que vivían sus padres, como la que vivió de la política de su país. Fue el conquistador de tres reinos: Mallorca (1229), Valencia (1241) y Murcia (1266).
Si bien hay muchas leyendas alrededor de su persona, contamos que su nacimiento fue todo un milagro y que siendo ya de muy niño en 1213 se quedó huérfano de madre y luego de padre, al ser derrotado éste en la Batalla de Muret . Anteriormente fue cerrado por Simón de Montfort con sólo tres años de edad, en el castillo de Carcassone (Sur de Francia) al ser utilizado por su padre como señal de paz para que Montfort no invadiera sus territorios, a cambio de que el joven infante recibiría de este caballero una educación y un matrimonio pactado con Amicia de Montfort que nunca llegó a celebrarse.
Siendo muy joven se casó con Leonor de Castilla y de Plantagenet-Inglaterra, hija del rey Alfonso VIII. Este matrimonio nunca le motivó, nunca estuvo dispuesto a seguir casado con ella por mucho más tiempo. De ella tuvo a su primogénito, Alfonso. En 1229 la repudiaría por lazos familiares y pidió al Papa la desunión de dicho matrimonio, infeliz y de difícil convivencia. . Se casaría con Jolanta d’Arpád(Violante) de-Hungria y Courtenay, hija de Andrés II de Hungría en 1235 después de un divorcio difícil. La nueva reina era una joven de gran belleza, muy inteligente y muy dotada para las artes; interesada en la política, en las costumbres y en la vida de la corte, se hacia siempre acompañar por las grandes mentes.
La oferta de colaboración de mercaderes y armadores de Barcelona y otros puertos decidió a don Jaime a intentar enseguida la conquista de Mallorca, cuyas naves dificultaban el comercio de la zona. La operación fue rápida a partir del desembarco en la bahía de Santa Ponza (septiembre de 1229). La capital cayó el 31 de diciembre y en abril siguiente la isla estaba prácticamente dominada. Menorca se sometió en 1231, pero siguió gobernada por sus régulos, en calidad de vasallos de Aragón, hasta la incorporación definitiva en 1287 por el rey Alfonso III. Ibiza y Formentera fueron donadas en 1231 al Infante Pedro de Portugal y a Nuño Sánchez, conde de Rosellón y primo del rey, para que las conquistaran en plazo de dos años por su cuenta. En agosto de 1235 las rindieron ambos nobles, con ayuda de Guillermo de Montgrí.

Las campañas contra Valencia se inician con los ataques del aragonés Blasco de Alagón en el Maestrazgo castellonense, autorizado por el rey a retener para sí cuanto conquistara. El esfuerzo definitivo se desarrolló entre 1236-1238. Dos grandes expediciones, desde Teruel y las costas barcelonesas, logran la rendición de núcleos de importancia y el grueso de los ejércitos, integrados por gentes de toda la Corona, se asentó en el Puig de la Cebolla, próximo a la capital, que se rindió a don Jaime el 28 de septiembre de 1238. En 1240 Jaime I concede a la ciudad de Valencia un fuero inspirado en el derecho romano, dándole independencia ante los otros territorios de la Corona. Igual como ocurrió en Mallorca, creó una corona y se tituló rey de Valencia.
En 1261 Jaime I convocó las cortes en la ciudad de Valencia, en la que se declara totalmente independiente el territorio valenciano, con titulo de reino. En contra de lo que sucedió en la conquista de Mallorca o Ibiza por parte de Jaime I, la nobleza aragonesa fue principalmente la que ayudó a su conquista. Éstos decidieron que esta conquista era una iniciativa militar como respuesta a sus problemas económicos que arrastraban desde hacía mucho tiempo.

Los catalanes principalmente se dedicaron a combatir en la costa levantina. Al acabar las guerras y batallas, ambos, catalanes y aragoneses querían imponer sus fueros, usos y costumbres. Para acabar con esta polémica, Jaime I convocó las cortes y se decidió interponer los deseos de Cataluña ante los de Aragón, incluyendo la cultura.

Los aragoneses no contentos con ello interpelaron al rey e impusieron la necesidad de introducir Valencia dentro de Aragón y no dejarla independiente como era el deseo del monarca. Con todo ello se conquistó Murcia.

En 1266 Jaime I cedería Murcia a Alfonso X de Castilla mediante una entrevista en Alcaraz, quedando bajo el poder del monarca castellano.


Tuvo muchos hijos y dejó dos reyes en la familia, Pedro (III) Rey de Argón, Cataluña y Valencia y a Jaime (II) Rey de Mallorca, Señor-Barón de Montpellier, Conde del Rossellón, de la Cerdaña, de Conflent, y muchos otros señoríos que se le concedieron al morir su padre en su testamento. Estuvo casado tres veces y tuvo más unas seis amantes.

En 1276, el 27 de julio algo enfermizo, Jaime I fallece en Valencia cuando iba a partir hacia Tarragona, donde proseguiría para descansar en el Monasterio de Poblet. Su cuerpo descansa en dicho monasterio catalán como otros reyes e Infantes de la Casa de Aragón.