Carmen SalvadorTena,(Administradora)

jueves, 13 de febrero de 2014

D.Fernando el católico en Daroca




RETABLO DE LOS CORPORALES DE DAROCA
Pintura de una enorme personalidad y de una reciedumbre representativa, a la cual se sacrifican, singularmente en la segunda mitad del siglo XV, otros valores esencialmente estéticos. El exponente de esta actitud estética es Bartolomé Bermejo, a quien tendremos que considerar más que como promotor, como sumergido en ese gusto por las formas netas y corpóreas típico del arte aragonés del último tercio del siglo XV.
Como el discípulo mas excéntrico y temperamental de Huguet es definido por Post el maestro de Morata de Jiloca, autor del retablo de los corporales, de Daroca, del cual se exponen aquí dos paneles. Este maestro, cuyo nombre deriva del retablo de la Ermita de la Vera Cruz, en Morata de Jiloca, agudiza el patetismo dando a los rostros unos rasos que les deforman y caricaturizan las expresiones. Se le ha considerado como una naturaleza neurótica cercana al Greco por la turbadora extremosidad de sus rictus. Sus facies parecen, a veces, paranoicas y estilísticamente esta cercano por la violencia de sus caracteres al arte germánico. De este maestro se exponen aquí dos paneles de un retablo, repintado y descompuesto y que ya fue estudiado por Gabré. El más importante es el que representa a D. Fernando el católico con su hijo. D. Juan, como donantes. Bajo unas conchas ya renacientes y sobre unos años de oro, el Rey católico aparece arrodillado, con una faz algo mas redondeada que en los retratos habituales de este monarca. Esta obra se puede fechar hacia 1494.blo.
Don Fernando el católico, orante, con su hijo.,23x0,52. Iglesia colegial de Daroca de una serie de ocho tablas que, seguramente, fueron partes del retablo relicario de las corporales; durante muchos años han sido utilizadas, embadurnadas de pintura, como partes de armarios. Cuatro de las tablas narran la historia de los corporales , dos llevan ángeles con los corporales y las dos restantes, retratos de los reyes católicos: la reina acompañada por la princesa doña Juana, y el rey por su hijo Don Juan. Ambos están arrodillados vestidos con ricas telas de brocado, coronados, y tiene por fondo un paño colgado y una concha o venera similar a la que hay en las tablas, pero más parece tono de la época que coincidencia de una misma mano. El rojo del manto es intenso y de gran belleza. El rostro parece querer dar sensación de retrato y quizás el pensar en un pintor de cámara, es lo que ha hecho a Sánchez Cantón atribuirlos a Pedro de Aponte, pintor real y aragonés. Pero si dicho Aponte fuese- como ha llegado a sospechas- el que yo llamo Maestro de Ambel, no hay posibilidad de atribución a un mismo autor de estas tablas de Daroca y las pinturas de Ambel y Tarazona. Por otra parte, dicho maestro, sea o no sea aponte, es más renacentista y mas tardío en general, que la fecha posible de estas pinturas. La tabla esta muy destrozada y perdida, pero con escasos o nulos repintes.
  Escena de la tradición del sacro ministro de Daroca. El capellán escondiendo los corporales bajo una piedra. Tabla. 1,41 x 0,52. Iglesia colegial de Daroca. Tabla dividida en dos zonas. La inferior lleva dos ángeles tenantes, arrodillados, con el escudo de los reyes católicos, sin la granada, o sea, anterior al año de la conquista de la ciudad. La superior presenta en el primer término un altar de campaña- con un cristo bajo dosel-, y junto a el un sacerdote esconde los corporales bajo una piedra; en segundo plano, los caballeros, revestidos ya de las armaduras, se agrupan junto al campamento, prestos para entrar en combate; en el último término, paisaje con bosques y una ciudad torreada. Escena muy pintoresca y vivaz, dinámica, con cierto tono popular ilustrativo, de ejecución expresiva, pero un poco tosca, carácter que se acentúa por los repintes y deterioros. Tabla muy maltrecha.
José Camon Aznar :Exposicion en Madrid de pintura medieval aragonesa. 1957.

El texto, es una reelaaboración a partir del que D. José Camón Aznar hizo como introducción a la exposición en Madrid en 1957 de pintura medieval aragonesa. La tabla”maltrecha” por repintes y deterioros es la que presentamos en la serie de fotografías que aparecen en la página del mismo título y que nos ha aportado D. José María de Blas, darocense y socio de esta Casa de Aragón.