Carmen SalvadorTena,(Administradora)

lunes, 31 de marzo de 2014

IDENTIDAD ARAGONESA

UN FENÓMENO COMÚN :

Desde finales del siglo XX se desarrolla con fuerza la necesidad identitaria de las tierras de España, posiblemente como consecuencia del desarrollo económico del país; aquellos españoles que en los años cincuenta tienen que emigrar de su tierra de origen a otras más próperas, en las que la industrialización franquista tiene el campo más abonado por su tradición fabril y cuenta con mejores infraestructuras de comunicación y mano de obra así como tradición industrial, o sea País Vasco y Cataluña, marcando aún más si cabe las diferencias centro-periferia clásicas.

Se crea  una nueva conciencia regionalista en la que, al igual que en el S XlX el cambio de una sociedad rural a una industrial lleva al regionalismo, a partir de los años 60,( finales) se produce la añoranza por los orígenes en los emigrantes por su tierra de origen y un encuentro con su identidad, con sus costumbres, retomando y enalteciendo su folklore, vestidos, tradiciones encuentros, etc.

Así desde Cataluña, muchos andaluces vuelven cada año a su tierra por la "feria" de su pueblo por las carreteras que se transforman en autovías y lo mismo pasa con el resto de las autonomías, además la nueva construcción del Estado de las Automías potencia la necesidad identitaria que tanto gusta a los gobernantes siempre reivindicativos de las autonomías llamadas históricas. Si a eso se añade otras connotaciones de tipo social, económico, psicosocial, estamos preparados para ese regionalismo de nuevo cuño que tanto éxito tiene en programas como "Los de Oregón" o la reivindicación por el folklore de la tierra.

Son elementos despiertan ciertamente la conciencia de los vínculos simbólicos que se remontan a la infancia y primera juventud y que une a los pueblos. La mejora económica hace que todo el mundo tenga ya capacidad para : "arreglar" su casa del pueblo, para viajar y poder disfrutar de unas vacaciones junto a la familia que quedó allá, mostrar su éxito profesional y su calidad de vida, estrenando vestido el día de la fiesta, comiendo viandas variadas y exquisitas y participando en la vida del pueblo al uno-a se siente que "pertenece" , en definitiva a su cultura de origen.

Y eso ocurre en toda España, es un fenómeno común a todas las tierras pero especialmente aquellas que aportaron mayor índice de emigrantes durante el desarrollismo franquista. Participar en la Hermandad de su pueblo, en su Semana Santa, en la fiesta mayor, en la reunión familiar y con los amigos de infancia y recordar sus buenos tiempos.

Recurrir a las señas de identidad basadas en los tópicos creados en la España tradicional agraria y aislada sin comunicaciones es fácil, recurrente y hasta divertido, deshacer los tópicos cuesta más; o acaso el andaluz se encuentra cómodo con los tópicos de vagos, juerguistas, informales y pícaros,? pues eso mismo pasa con los aragoneses y el baturrismo.

Como dice Laín Entralgo aragonés de Urrea de Gaén, (Teruel) : La persona noble no hace alarde de su nobleza, simplemente lo és.