Carmen SalvadorTena,(Administradora)

martes, 28 de abril de 2015

PLAZA DE TOROS DE TARAZONA



PLAZA DE TOROS DE TARAZONA
 Fundación Tarazona Monumental

 

       

Un grupo de ocho personas, vecinos de Tarazona, solicitan al Ayuntamiento parte del Prado de la Virgen del Río para construir casas en él. Todos ellos tenían una posición económica desahogada: terratenientes, ganaderos, cosecheros de vino o empresarios textiles-fabricantes de paños que constituían el gremio de maestros pelaires (colectivo artesanal más importante de Tarazona). Cinco de ellos tenían responsabilidades municipales en el Ayuntamiento.Seguramente el principal objetivo era económico: querían obtener gratis del Ayuntamiento un magnífico solar en el que construir casas para alquilar y participar en los beneficios proporcionados por los espectáculos taurinos. Además, podrían tener reservado un balcón en la primera planta de cada casa para ellos y sus familiares cuando se celebrasen dichos espectáculos.

La construcción de la plaza de toros comenzó en abril de 1790 y las obras se terminaron en el mes de septiembre de 1792. Seguramente se inauguró el día de San Atilano del año 1792 con la celebración de unas novilladas. Se le dio el nombre de Plaza Nueva, y posteriormente cuando en 1870 se construyó la actual plaza de toros cambió su nombre por el de Plaza de Toros Vieja. No se ha encontrado el proyecto de la obra y se desconoce el nombre del arquitecto. Pero sabemos que en el último tercio del siglo XVIII se llevaron a cabo en Tarazona obras de cierta importancia en las que trabajaron buenos arquitectos como Pedro Navarro en la reconstrucción del Ayuntamiento, Inocencio Basurte en la capilla del Santo Cristo, Prudencio y Tiburcio Serrano, Francisco Basurte... Entre algunos de estos nombres puede encontrarse el del arquitecto de la plaza de toros. Antes de su edificación hubo que delimitar el espacio del prado sobre el que se iba a construir la plaza, y luego hubo que talar los árboles existentes dentro del solar y en sus inmediaciones. Las casas se adjudicaron por sorteo entre los individuos a cuyas expensas se habían construido. Su capacidad era de unos 5.500 espectadores, capacidad suficiente para una población que no alcanzaba los 9.000 habitantes. Desde el punto de vista urbanístico la construcción de la plaza supuso la expansión de la población fuera de su perímetro medieval, que hasta entonces solo habían sobrepasado los conventos fundados entre fines del siglo XVI y mediados del XVIII.

La plaza tiene una planta octogonal que ocupa una superficie de 1465 m2. Se utilizaron para su construcción mampostería, tapial y ladrillo y teja árabe en la cubrición. Comprende un espacio central rodeado de treinta y dos viviendas, tres en cada uno de los lados más ocho en los chaflanes exteriores. La presidencia de la plaza, la llamada Casa de la Ciudad es el único lado del polígono diferente a los demás; su posición queda fijada por el sol y su altura es mayor que el resto de edificaciones.